sábado, 20 de septiembre de 2008

El Real Madrid gana al Estudiantes y se proclama campeón autonómico

El Real Madrid firmó el quinto título consecutivo en el Torneo de la Comunidad de Madrid pese a las ausencias por lesión Raúl López y de Jeremiah Massey, que no impidieron a los blancos los once puntos de distancia que necesitaban ante el MMT Estudiantes para reeditar triunfo.

La formación de la calle Serrano bordeó el descenso la temporada pasada y para esta ha configurado una plantilla con un presupuesto recortado. El conjunto de Concha Espina cayó en cuartos de final de la Liga ACB contra el Unicaja y perdió sus opciones dentro de la Euroliga al límite de las eliminatorias de cuartos. Esta campaña afrontan nuevos retos. Pero todo eso pasa a un segundo plano cuando se ven en la cancha. En pretemporada o en competición oficial.

La intensidad, el deseo y la rivalidad eterna, afloran cada vez que se encuentran en la pista. También en el Torneo de la Comunidad de Madrid, donde los tres equipos madrileños de la ACB, en especial el blanco y el colegial, dirimen la supremacia regional con tanta pasión como las respectivas aficiones. Ser el primer equipo de Madrid, aunque sea un título oficioso, otorga la ocasión de restregar el triunfo al rival durante todo un curso.

El vigésimo quinto cumpleaños del torneo de la CAM bajó el telón con el Madrid forzado a ganar por once puntos para conservar la corona y el Estudiantes con posibilidades de salir triunfador hasta con una derrota por diez tantos, pero el cuadro estudiantil no aguantó el ritmo.


Felipe Reyes salió 'enchufado'
Los madridistas conectaron a través de la actividad de Felipe Reyes, autor de ocho de los diez primeros puntos blancos, mientras que el bloque colegial tuvo que esperar a la incorporación del serbio Marko Popovic para nivelar la balanza (13-13). Aunque un factor, la salida al contragolpe a partir de un primer pase de los hombres altos, inclinó la partida a favor del Real Madrid desde un 7-0 (20-13) que ponía la diferencia en el entorno buscado por los chicos de Joan Plaza para adjudicarse la competición.

Sergi Llull la atisbó en una preciosa bandeja con la derecha (29-19 m.14) y el estadounidense Quinton Hosley la materializó desde la línea de tiros libres un minuto después (32-21). El Madrid sabía a lo que jugaba. Acto seguido, pertrechado en una defensa orientada a presionar merced a la presencia de Felipe Reyes y el canterano Javier Pérez (2,05 metros) en las posiciones interiores, el cuadro madridista rebasó los once puntos que precisaba para alzar el trofeo (35-23 m.16).

Los triples fallados limitaban al quinteto del Ramiro de Maeztu, que necesitó once lanzamientos para meter el primero, obra de Javier Beirán. Sin embargo, esa diana despertó al Estudiantes, que apretó el tanteo hasta 35-32 (m.20) reanimado por el regreso del estadounidense Tom Wideman, origen de un parcial de 0-9.


La quinta de Wideman fue clave
El segundo triple del choque, también transformado por Beirán, antecedió a otro del norteamericano Vonteego Cummings que, en medio de un cuarto marcado por la escasa producción ofensiva de ambos, apuró a los blancos (44-41). Sergio Llull salió al rescate de los suyos. Desde los 6,25 metros, desde la línea de personal y en penetración.

El base desplegó una panoplia de habilidades que consiguió distanciar al Madrid en una racha de 12-2 finalizada con una asistencia para Felipe Reyes, que arrancó la falta, y una palmeo en carrera del belga Axel Hervelle. El Torneo volvía a manos de los defensores del título (54-43 m.27) poco antes de que Wideman cometería la cuarta en ataque. Los colegiales se quedaban sin un puntal importante en la zona.

También perdían por personales a Pancho Jasen, pero el desacierto contagió otra vez a los dos bloques y el Madrid, en vez de abrir brecha aprovechando el momento, sólo logró cerrar el periodo con la diferencia que necesitaba para reeditar el torneo (56-45). La bala la guardaba en la recámara y la cargó en la salida del último cuarto, en el momento preciso. El dilema consistía en conjeturar o lanzarse a por el partido y a por el torneo. La brecha señaló 59-45 y el banquillo colegial tuvo que parar el choque.

El Estudiantes sufría un tres de dieciocho en triples, además de las personales, y Hosley metió el dedo en la herida (62-45 m.34). Cayó eliminado Wideman, la distancia se estancó y Felipe Reyes, en un robo de las casi treinta balones que perdieron los colegiales, sentenció el título (68-49 m.38).

No hay comentarios: